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Panorama Académico

Programas socioeducativos para los jornaleros agrícolas migrantes en el estado de Zacatecas

Redacción

Publicado

en

Por Elena Anatolievna Zhizhko

En México, los migrantes internos son muchos más que los que se desplazan a los Estados Unidos. A nivel nacional, migran 15 millones de personas al año de los que 3.5 millones son jornaleros agrícolas (población potencial (jornaleros agrícolas y sus familias) es aprox. 5.2 millones) (datos ENJO[1]): 53% son varones y 47% mujeres. Asimismo, el 70% de los jornaleros agrícolas son representantes de distintas etnias indígenas.

En general, de los hombres y mujeres que se ocupan como jornaleros agrícolas en los estados de la república formando el “ciclo agrícola del noroeste”, 90% trabajan para grandes empresas agrícolas que se dedican a la exportación de productos. Estas encuentran en los emigrantes una mano de obra flexible, que se adecua al trabajo arduo y agotador, sin contrato ni derechos laborales (Paleta Pérez, 2012, p.17).

Se desarrollan tres modalidades migratorias: pendular (van y regresan a comunidades de origen), golondrina (se desplazan en varias regiones); asentada en zonas de trabajo.

Es importante señalar que sobre la problemática de los jornaleros agrícolas migrantes existen varios estudios sociológicos con diversas orientaciones metodológicas y conceptuales. Se hallan las vertientes de análisis que están interesados en la salud de los jornaleros, en la aplicación de pesticidas y agroquímicos en diversos cultivos (Palacios, 2004; Seefoó, 2005; Olimón, 2005, entre otros). Otras indagaciones están dedicadas a las experiencias y condiciones de vida de jornaleros en los campos de cultivo y en sus comunidades de origen, registran y exhiben las condiciones frágiles y de explotación intensa que experimentan los jornaleros agrícolas y niños trabajadores; abordan temas de relaciones de género, poder y explotación laboral junto con testimonios e imágenes (Torres, 1997, Talavera, 2005; Galindo, Landa, 2007; Sánchez, Rodríguez, 2008; Jiménez, 2010, 2016; Paleta, 2011; Paleta, 2012, entre otros).

La mayoría de las investigaciones documentan la dificultad de identificar a los jornaleros agrícolas por ser grupos de migrantes con una alta movilidad espacial; los caracterizan como grupos heterogéneos con adscripciones étnicas diferentes y como grupos demandantes de servicios educativos y atención gubernamental.

Los investigadores destacan que la estructura de poder en los campos agrícolas consiste en una pirámide que tiene en la cima al dueño de la tierra debajo de él está el capataz contratista responsable de reclutar a la cuadrilla de trabajadores y sus deberes incluyen muchas veces proveer de vivienda, alimento y bebidas a ésta. En la base de la pirámide se encuentran los trabajadores o jornaleros agrícolas, quienes sólo cuentan con su fuerza de trabajo y poseen más desventajas sociales y políticas que todos los demás. No tienen derecho a organizarse en sindicatos y en ocasiones no son contratados durante todo el año o son subcontratados; si existe una sobreoferta de trabajo, tienen que laborar durante jornadas más largas, sin descanso; no se les remuneran las horas extras, no cuentan con instituciones de salud, sufren las consecuencias de los pesticidas, carecen de vacaciones pagadas y no gozan de una pensión. La situación de la vivienda es deplorable: viven en chozas de lámina y madera (de 8 a 10 personas) o bodegas (de a 60 personas), sin servicios sanitarios mínimos, siempre saturados pagando el alquiler de 10 a 40 pesos.

El uso de mano de obra barata de los jornaleros agrícolas migrantes en México, es una práctica habitual. Así, por ejemplo, en el municipio de Ensenada, Baja California, empresas agrícolas transnacionales contratan mano de obra barata en condiciones infrahumanas, tanto al interior de los campos agrícolas como en los asentamientos fuera de estos. A su vez, a Nayarit al cultivo y corte de tabaco, caña, frijol y chile anualmente llegan 80 mil jornaleros, en su mayoría indígenas de Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca y Sierra de Nayarit (coras y huicholes).

En Michoacán, trabajan 120 mil jornaleros que llegan de Guerrero, Oaxaca, Chiapas. En Sonora, 85 mil trabajadores llegan a Caborca, Pesqueira, Empalme, Guaymas, Hermosillo. A Baja California Sur, llegan cada año 25 mil jornaleros indígenas del sur del país (Oaxaca, Guerrero, Veracruz), a 40 ranchos exportadores de hortalizas del Valle del Vizcaíno, Terrasanta, La Paz.

Más de 25 mil jornaleros agrícolas indígenas del estrado de Guerrero, se desplazan cada año hacia Sinaloa. La migración de los jornaleros agrícolas indígenas de Oaxaca, tiene un fuerte carácter étnico: zapotecos de valles centrales y sierra sur, mixtecos y triquis, de la Mixteca; mazatecos, mixes, chinantecos, amuzgos, chatinos. A menudo son familias completas al margen de las prestaciones sociales, sin estabilidad laboral, habitan viviendas sin servicios y son objeto de atropellos a sus derechos humanos. En lugares donde se hospedan no hay servicios básicos como luz, agua potable y drenaje, además se vive en hacinamiento e insalubridad.

La situación de los jornaleros agrícolas en el estado de Zacatecas, es un fiel reflejo de la realidad de este grupo de los trabajadores migrantes a nivel nacional. En Zacatecas, como importante productor de chile seco, frijol, maíz, uva, tomate rojo, tomatillo, ajo, cebolla, guayaba, avena, cebada, se recibe la mano de obra (más de 5 mil personas), sobre todo, indígena: los jornaleros wixarika de San Sebastián Teponaxhuatlan, Tuxpan de Bolaños, San Andrés Cohamiata y Santa Catarina Cuexcomatitlan (Nayarit), los de Veracruz y Huasteca potosina (Río Verde), los tlapanecos, tepehuanos de Aguascalientes, Durango, Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Nuevo León, Michoacán, Querétaro, Chiapas, Guanajuato, Estado de México, así como de los municipios del estado: Saín Alto, Villa Hidalgo, Pinos, Sombrerete, ‑ llegan a campos de Fresnillo, Calera, Jerez, Jalpa, Juchipila, Tlaltenango, Loreto, Villa de Cos (Jiménez, 2016).

77% de los migrantes viajan con toda la familia; 8% son mujeres solas y 14% son hombres solos. Arriban a Zacatecas en febrero-marzo hasta finales de julio, percibiendo de 70 a 130 pesos diarios por jornadas laborales de 4 a.m. a 13 p.m. Los patrones que contratan a los indígenas, no los registran ante el IMSS; sólo 47% de las mujeres jornaleras embarazadas llevan algún control médico; 12% de jornaleros no cuenta con acta de nacimiento; 92% de hombres mayores de 18 años no cuentan con cartilla militar; 43.4% de niños menores de 8 años no tienen cartillas de vacunación (Jiménez, 2016).

A la vez, es importante señalar que hasta 2010 en el estado de Zacatecas no operaban los programas federales de SEDESOL dirigidos a este sector de la población como el Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas y el programa MONARCA. Tampoco existía algún programa propio de las instituciones de Gobierno del Estado, con excepción de la cobertura muy limitada aunque gratuita, de algunos servicios básicos de salud y acciones de saneamiento público por parte de los centros de salud en estas localidades (principalmente en las de Fresnillo).

Asimismo, antes del 2010, la SEP no implementaba en Zacatecas los programas de CONAFE. En 2010 comenzó a aplicarse el PRONIM-SEP/SEC, aunque con una cobertura muy limitada en relación con el tamaño de la población infantil que requiere del servicio (de 3 a 14 años), de la cual el 56% no asiste a la escuela (1,062 del total de la población); el 66% no cuenta con un servicio educativo apropiado en los lugares a los que migra (sólo cerca del 1% asiste y completa algún grado del nivel preescolar; el 10% completa el 1º grado de primaria, 8% el 2º grado, 7% el 3º grado, 1% el 4º grado y 2% el 5º grado; sólo el 4% completa su instrucción primaria hasta el 6º grado y un 2% alcanza el 2º grado del nivel secundaria. En total, el 94% de los niños requieren del servicio educativo bilingüe (22% no habla ni entiende el español) (Jiménez, 2016).

Sin duda, los datos estadísticos presentados líneas arriba son alarmantes, pero también sorprenden, ya que los documentos internacionales y nacionales rectores de educación de los marginados prestan una atención importante a este grupo de población. No obstante, en Zacatecas no ha habido cambios cualitativos en este sector educativo.

El analfabetismo de un gran número de los jornaleros, falta de educación elemental, desconocimiento de sus derechos, son la causa de los abusos de empleadores hacia los migrantes. Hace falta una real ejecución y seguimiento del Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas Migrantes a través del Instituto Zacatecano de Educación para Adultos (IZEA) (de hecho, según los reportes de INEA, este programa funciona desde 2005).

[1] Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL).

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Panorama Académico

12 de octubre, un hallazgo de dos mundos

Redacción

Publicado

en

Por Víctor Manuel Chávez Ríos.

El 12 de octubre de 2018 se conmemoran 526 años del descubrimiento oficial de América, con la llegada de la flota a cargo de Cristóbal Colón a la isla de San Salvador. El término empleado es conmemoración porque algunos festejan con bombo y platillo este lapso y otros se sienten agredidos y apesadumbrados con ella, para no herir susceptibilidades se emplea este término a lo largo de este artículo.

Por principio de cuentas es necesario referirse a lo que se afirma de manera oficial sobre el descubrimiento, ya que existen evidencias de desembarcos vikingos en el extremo norte de América, pero no fueron documentados ni oficializados por la cultura nórdica, quizá fueron sólo naufragios o extravíos de estos grupos de hombres en su afán de conquistar el norte de Europa, pero esto sería tema para otro artículo.

El descubrimiento de América en 1492 fue accidental, en realidad la expedición patrocinada por los reyes católicos, Isabel y Fernando, buscaba encontrar una vía más corta para poder comerciar con el oriente lejano en Europa central, pues los viajes de Marco Polo eran evidencia del éxito de este tipo de expediciones. Esta monarquía española logró el acuerdo con el Vaticano de que los territorios formarían parte de la reconquista morisca y tanto las tierras como los humanos que en ellas habitaran, estarían sujetos a ser evangelizados en la fe católica lo que le daba un salvoconducto nunca antes otorgado a ninguna corona europea.

Hasta donde se sabe Cristóbal Colón no se dio cuenta de la importancia de su fortuito descubrimiento, aunque realizó tres viajes no supo la dimensión del encuentro que se estaba generando en ese momento. Las evidencias de estas expediciones fueron recibidas con asombro, pero se ignoraba que era un nuevo continente, se infería que podía tratarse de islas cercanas a la India y por eso se denominó a los aborígenes: indígenas.

A finales del siglo XV Europa era un territorio agotado en cuanto a la explotación agrícola, ganadera y minera que se evidenciaba en una crisis, tanto de pensamiento como religiosa, económica y social. El Renacimiento como movimiento filosófico y artístico desencadenaba anhelos y pensamientos nunca antes expresados por los europeos, el lugar central de Dios había sido ocupado por el hombre, el cuerpo cubierto durante toda la Edad Media, se desnudaba en las esculturas y pinturas de los artistas italianos y se plasmaba en las bóvedas de las capillas y en los muros de las iglesias.

El pensamiento renacentista dudaba de la creencia que la tierra fuera plana y promovía las expediciones, pero sobre todo motivaba la aventura de los viajes y lograr reconocimiento a esta labor. Cuando la corona española recibió la propuesta de Colón sus arcas estaban vacías por el costo de la reconquista del sur de España para arrancársela a los moros, por tanto, era tentadora la oferta, pero para lograr realizarla era necesario encontrar un apoyo más solvente y el Vaticano resultó ser el aliado perfecto, ya que en esta opción tenía una salida viable para aumentar sus adeptos en otras latitudes.

Europa trajo aportaciones sustanciales para el territorio americano, la cultura occidental se imponía a los naturales mediante la superioridad técnica y el nulo conocimiento de ésta, debió haber sido terrorífico conocer el estruendo de la pólvora, las armaduras metálicas y el empleo de los caballos como armas de asalto. Pero también debió haber sido apabullante conocer un Dios omnipotente y omnipresente que no exigía tributos de sangre y lo perdonaba todo, incluyendo a los conquistadores.

América contribuyó con una gama de posibilidades para Europa, por principio reactivó la economía europea con el flujo de mercancías americanas y el mercadeo de ellas. Sin embargo, estos objetos se fueron integrando a la cultura de las naciones del viejo continente hasta formar un sello distintivo que ahora parece ser ignorado. Por ejemplo, qué sería de la pasta italiana sin el tomate o el chocolate belga sin el cacao, los guisos que tienen a la papa como elemento central o el tabaco al que rápidamente se hicieron aficionados los ciudadanos europeos y que llegó a ser un símbolo de distinción, por citar algunos casos.

América no descubrió a Europa porque era un continente autosuficiente con gran variedad de vegetales, animales, minerales, ecosistemas exuberantes y sin posibilidad de ser agotadas, en su momento, sin embargo, el nuevo mundo sí cautivó y la conquistó al viejo mundo al que imprimió un sello que difícilmente podrá borrarse porque está imbricado ya en la cultura occidental.

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Panorama Académico

Cultura para la paz

Redacción

Publicado

en

Por Laura Gemma Flores

Si bien la historia de la humanidad ha sido construida a base de una dialéctica de grupos étnicos, naciones, países, polos de desarrollo y guerras intestinas que han configurado la cartografía actual; el contexto contemporáneo exige el análisis y la capacidad de resolución de los conflictos y los desacuerdos mediante arreglos y soluciones que permitan el desarrollo de los actores involucrados sin menoscabo de su integridad física, psicológica y emocional.

Las migraciones, el desarrollo de los pueblos, la explotación de unas naciones por otras y los intereses individuales y de naciones han generado el holocausto y los horrores de las invasiones, el terrorismo y el abuso de poder.

Es por ello que en el marco de las políticas públicas y la educación es urgente crear programas y soluciones que abonen en el campo de la resolución pacífica de los problemas, pugnando por el desarrollo humano reconociendo tipos de soluciones para erradicar la inseguridad, las violencias, la corrupción, la exclusión, las injusticias, los abusos de autoridad, el estrés, la pobreza, el desplazamiento y la destrucción del medio ambiente entre otras muchas realidades.

El tratamiento del conflicto a través del estudio del patrimonio tangible e intangible, el desarrollo humano, el arte, la ética, la filosofía, la psicología y las humanidades en sí, es urgente para el logro de la paz. Esto implica el estudio y análisis profundo de la cultura y la estructura social para develar dónde se origina el conflicto y buscar, desde el derecho, la economía, la historia y en sí de las áreas multidisciplinares la mejor forma de tratarla y prevenirla.

Todas las ciencias y las disciplinas de estudio han nacido de una necesidad, y la necesidad actual es estudiar desde dónde viene la violencia, cómo se manifiesta, para qué y cuáles son los métodos para atenuarla, re dirigirla, re conformarla y erradicarla en su totalidad o en parte aun cuando sea paulatinamente.

Corresponde a la sociedad y sus diversos sectores buscar la forma de acercarse a ella desde una perspectiva propositiva, trasversal y dialéctica para asumirla como problema real y complejo a tratar.

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Panorama Académico

Un dato relevante sobre la Independencia de México

Redacción

Publicado

en

Por Martín Escobedo Delgado

¿Por qué los mexicanos excluimos de nuestro calendario cívico el 27 de septiembre de 1821 y al artífice de la Independencia de México, Agustín de Iturbide?

Los países de habla hispana pertenecientes al continente americano, excepto México, rinden homenaje a sus libertadores. Chile, Argentina, Perú y Colombia —sólo por mencionar algunos ejemplos— celebran a sus respectivos libertadores: Simón Bolívar, José de San Martín y Bernardo O’Higgins, no obstante, en México se honra a quien inició la insurgencia: Miguel Hidalgo. ¿Por qué los mexicanos no ensalzan a su libertador?, ¿por qué para los mexicanos el 27 de septiembre no ha sido una fecha significativa?

Después de que Iturbide logró un gran consenso que derivó en la consumación de la Independencia de México, se le reconoció como Padre de la patria. En los últimos meses de 1821, numerosas publicaciones calificaron al militar como “El nuevo Moisés”, “El rayo de Júpiter”, “La antorcha luminosa del Anáhuac”, “El salvador de la nación”, “El héroe invictísimo” y “El inmortal Libertador”. No había duda: gracias a su astucia política y a su capacidad negociadora, Iturbide había roto las inefables cadenas con las que España subyugaba a México. Por esta hazaña sin parangón, debía rendírsele homenaje y reconocérsele como Libertador.

Sin embargo, al poco tiempo de haberse instaurado el Imperio, se publicó en Filadelfia un libro titulado Bosquejo ligerísimo de la Revolución de México, desde el grito de Iguala, hasta la proclamación imperial de Iturbide, por un verdadero americano, cuya autoría correspondió al guayaquileño Vicente Rocafuerte. La obra mencionada tuvo como principal objetivo denigrar la figura de Iturbide, y vaya que lo logró, porque, posteriormente diversos escritores se basaron en este texto para relatar el proceso de la consumación de la Independencia de la Nueva España otorgándole a Iturbide un rol deleznable, por decir lo menos.

Cuando se refiere al libertador, en una parte de su Bosquejo ligerísimo, Rocafuerte escribió: Iturbide es el “[…] vil americano que ha intentado usurpar la dominación del septentrión, y por lo medios que lo ha conseguido.

Sanguinario, ambicioso, hipócrita, soberbio, falso, verdugo de sus hermanos, perjuro, traidor a todo partido, connaturalizado con la intriga, con la bajeza, con el robo y con la maldad; nunca ha experimentado una sensación generosa; ignorante y fanático, aún no sabe lo que es patria, ni religión, entregado al juego y a las mujeres cuando no está empleado en alguna maldad, sólo se complace en el vicio; sólo tiene por amigos a los hombres más prostituidos, a los más jugadores, a los más infamados por su inmoralidad […]”. Es decir, para Rocafuerte don Agustín de Iturbide era el ser más mezquino de la nueva nación.

Desafortunadamente, esta idea ha prevalecido a través de los años, de tal suerte que en nuestro país la consumación de la Independencia es una fecha anodina e Iturbide un hombre despreciable. No así el 16 de septiembre ni el artífice de “el grito de Dolores”.

Este breve escrito no pretende desaparecer del calendario cívico la celebración que, año con año, los mexicanos realizamos el 16 de septiembre, pero sí concientizar a quienes lo lean para que luchen, luchemos, por incorporar a nuestra agenda de conmemoraciones el 27 de septiembre y, de paso, restituirle el crédito de libertador de México a don Agustín de Iturbide.

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