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Vida en equilibrio

Cómo ganarle la partida al Buen Fin

Redacción

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Por Fátima Ivette Gómez Vargas

Antes de escuchar el 3, 2, 1, ¡corran! Vamos a analizar algunos puntos importantes para ganarle la partida a este fin de semana que, como desde hace 7 años, pretende reactivar la economía en todo el país. Bueno, si ya llevamos algunos años de experiencia algo hemos aprendido.  Y es que no siempre todo es tan bello como parece así que aquí les dejo una estrategia para sacarle todo el jugo a esta venta especial.

ANTES DE ENTRAR AL CAMPO DE BATALLA

Nuestra estrategia comienza antes de que llegue el Buen Fin (que este año será del 17 al 20 de Noviembre). Justo ahora, una semana antes es que debemos de hacer dos cosas muy importantes: Haz una lista de lo que te gustaría comprar y no sólo hazla mental, escríbela para seguir esa línea y después no perdernos entre la mercadotecnia y la emoción de estrenar. Basa esta lista en artículos que realmente necesites y evita que sean artículos cuya “fecha de caducidad” sea mayor a dos años.

Ejemplo: los electrodomésticos como refrigeradores, lavadoras y estufas son cosas que seguirás usando por varios años. En cambio el nuevo Smartphone o los adornos para la Navidad son cosas que puedes dejar de usar en un año o menos.

El segundo punto a considerar antes de que se llegue la fecha es ir a las tiendas y comprar los precios de lo que pretendemos comprar. Es muy común que las tiendas inflen los precios unos días antes para luego simular que están en barata. Compara los artículos en páginas de Internet. Hoy en día casi todas las tiendas físicas tienen su versión electrónica y muchas veces manejan precios especiales cuando son comprar por este medio, así que no dejes de buscar tu lista de deseos en varias tiendas y puedes estar monitoreando los precios.

El tercer punto muy importante es considerar un presupuesto específico para estos días. Muy importante: NO comprometas tu aguinaldo y NO utilices el límite de tus tarjetas de crédito o departamentales. Checa nuevamente cuáles son las tasas de interés de cada una y de igual forma asigna un presupuesto de crédito antes de que llegue la venta. Recuerda que las tarjetas departamentales por lo general manejan mayores tasas de interés, ojo con eso.

LA ESTRATEGIA EL DÍA D

Esta venta especial tiene 4 días, te aconsejo que no vayas a comprar el primer día, ya que por lo general hay más personas tratando de cazar ofertas y los establecimientos están constantemente bombardeando a las personas con las ofertas o las facilidades de pago. Esto puede provocar mayor ansiedad e impulso por llevarte objetos que no estaban en tu lista o que nublen tu juicio y terminen realizando compras que no  tenías consideradas.

Cuando salgas a comprar no vayas con hambre, con mucha prisa o solo. Parece que no tiene nada que ver pero está demostrado que las personas realizamos compras compulsivas cuando nos encontramos en estas circunstancias. Además es recomendable llevar calzado y ropa cómoda y  estar lo más relajado posible. Esto hará que tus decisiones sean más acertadas y equilibradas.

Fíjate muy bien las etiquetas, éstas deben contener el precio final de lo que vas a comprar y debe ser igual si lo compras de contado que a meses sin intereses. Procura no comprar a pagos semanales ya que muchas veces esconden un precio mucho más elevado si haces la suma total.

Por último busca comprar artículos o servicios que vayas a usar para el próximo año como fechas especiales o vacaciones así harás compras anticipadas y no volverás a gastar en los próximos meses.

Al seguir esta estrategia, te garantizo que tendrás el control sobre tus finanzas personales pero sobre todo que podrás dormir tranquilo los próximos meses. Tú eres el dueño de tus decisiones, no dejes que otros decidan por ti.

La agudeza informativa que usted merece para estar bien informado. Escúchenos en 89.9FM XEPC @Sonido_Estrella #Zacatecas. Visítenos en http://porticoonline.mx

Suplemento

Ser feliz NO es mi meta

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Así tal cual lo digo y lo confieso. La felicidad para mí no es una meta que tenga fijada en mi vida.

La vida es muy corta como para estar “preocupados” por alcanzar todos y cada uno de nuestros sueño y anhelos más preciados.  Es desgastante y a veces hasta angustiante estar cuestionándonos si somos felices o no y más en estos días en que la industria de la felicidad genera millones y millones de pesos y que “estandariza” el concepto de lo que debe ser la felicidad, el éxito y el bienestar.

A ver, vamos viendo esto por partes: si dejamos a un lado las pre concepciones que cargamos acerca de lo que debe ser, cómo deber ser y cuándo debe ser. Si quitamos las etiquetas y los juicios acera de lo que conocemos hasta el día de hoy. Si vemos las cosas desde una perspectiva diferente hacia nuestras propias existencias, si entablamos un diálogo interno para preguntarnos qué cosas nos hacen sentir mejor, les aseguro que encontraríamos el camino más sencillo y sin atajos para la plenitud de nuestro ser.

Las metas son objetivos que debemos plantearnos para alcanzar logros. La felicidad en cambio, estaría presente a lo largo de ese camino que nos hemos trazado andar y no como un logro más que necesitemos cumplir. La felicidad no es un estado de ánimo, tampoco un trofeo inalcanzable. La plenitud del ser brota de forma natural desde lo más profundo de la persona, desde la coherencia con la vivas y sobre todo, del goce natural que experimenta cualquiera  al  abrir los sentidos y el corazón hacia todo lo vivido.

El camino a la felicidad entonces se convierte en el camino por sí mismo, con sus desventuras y sus obstáculos;  con sus éxitos y fracasos; con las metas realizadas y los planes frustrados ; con la persona que eres y quien te acompaña en este viaje desde que naces hasta el día en que cierras tus ojos a la vida.

Así que no, NO es mi meta ser feliz, es mi día a día lo que va construyendo mi felicidad.

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Vida en equilibrio

Bienvenidos a era de la hipersensibilización

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El uso de las redes sociales en nuestras vidas nos permite tener acceso instantáneo  a un sinfín de eventos noticiosos y hechos que suceden en cualquier parte de este planeta. Además de ser testigos oculares también podemos expresar nuestra opinión ya sea a favor o en contra de quien esté generando la noticia.

Sin embargo, esta nueva modalidad en nuestras vidas socialmente digitales, la de no sólo observar un televisor, leer un periódico o escuchar el radio, sino de ser actores activos de lo que pasa a nuestro alrededor (física y digitalmente) nos ha llevado a romper con el paradigma de espectador, el que lee, escucha y calla. Hemos traspasado una frontera antes impensable de romper.

Al contrario de lo que muchos pudieran opinar yo soy creyente de que esta nueva era de la redes digitales resulta benéfica no sólo para estar al tanto de lo que sucede allá afuera, resulta mucho más interesante tener una herramienta para documentar, evidenciar y emitir opiniones acerca de temas que consideremos relevantes en nuestras vidas.

Sin embargo, como todo “nuevo poder” es indispensable responsabilizarnos y hacer un uso ético y civilizado. Aquí es donde sale a escena la hipersensibilización en el ánimo de las personas y sus comentarios, juicios, críticas y escarnio público. Cada vez es más frecuente (por no decir diario) toparnos con temas trending sobre alguna declaración formulada por un personaje famoso o popular seguido de una verdadera cacería de brujas digna de una escena de las Brujas de Salem.

Resulta peculiar pensar que por muchos años la sociedad buscaba la tolerancia y el respeto hacia temas delicados o controversiales, donde el objetivo era dejar de polarizar y llegar a un entendimiento entre distintos grupos sociales. Incluso ahora vamos navegando con la bandera de “soy tolerante, incluyente y respeto a los demás” ufanándonos de nuestro pensamiento abierto y moderno. Ajá.

Sólo es cuestión de ver por ahí un comentario o una tendencia de “los demás” para subirnos al tren de la crítica y hasta la violencia del lenguaje, total, detrás de mi pantalla estoy a salvo. Ya ni nos tomamos la molestia de indagar cuál fue el contexto o el origen de la noticia, simplemente  nos dejamos ir como hilo de media atascando las redes de comentarios poco afortunados y que sólo sacan a la luz nuestro YO más oscuro y frustrado.

Bienvenidos a la era de la HIPERSENSIBILIDAD donde condenamos, descalificamos e insultamos a diestra y siniestra. Donde cualquier tema se puede usar en contra no sólo de quien lo emite, también se usa para tergiversarlo y usarlo en contra de intereses que van más allá de lo obvio, pues muchas veces (se sorprenderían cuantas) hay intereses (económicos, políticos, sociales y hasta morales)  mucho más grandes que usan el enojo y el hartazgo de la gente para llevar agua a su molino.

Me quedo con la frase del filósofo, abogado y uno de las principales figuras de la Ilustración, Voltaire: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida el derecho que tienes para expresarlo”

Tu opinión es válida y necesaria para estos tiempos, úsala con responsabilidad.

 

 

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Suplemento

¿Se puede escalar el Everest sin preparación? Nadir Dendoune dice que sí

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Practicar el alpinismo es sin duda una de las experiencias deportivas que conllevan  un esfuerzo físico y una preparación sumamente dura. Hay personas que dedican toda una vida a esta práctica y pocos son los que logran llegar hasta la cima del Everest, el punto más alto del planeta tierra.

Años de preparación física  y mental es lo que la mayoría de los que han logrado llegar a lo más alto necesitan para vencer los retos que se encuentran en una de las montañas que más vidas cobra año con año. Sin embargo, la historia de Nadir Dendoune vino a cambiar el paradigma totalmente.

“La montaña es un deporte de blancos, burgués. Quería ir a donde no me esperaban”.

El acto de rebeldía de Nadir se convirtió en una hazaña que lo convertiría en la primera persona  franco-argelino en escalar  los 8,848 metros del Everest y lo mejor, sin preparación previa.

Su familia emigró de Argelia en los años 50’s para finalmente establecerse en Saint-Denis, una región situada cerca de París y con una población de 100 mil habitantes. Nadie se imaginaría lo que un chico salido de un barrio de clase media podría lograr.

Antes de embarcarse en la aventura de la montaña, en la década de los noventa, Dendoune se lanzó a Australia en un viaje de 3 meses y 3 mil kilómetros en bicicleta. Seducido por el país, más tarde regresaría  a Syndey, conseguiría la ciudadanía australiana y viviría ahí hasta el 2001.

La motivación del francés, quien también conserva la nacionalidad argelina, fue enfrentar los prejuicios hacia las personas de origen musulmán. “Nosotros los árabes, nos destacamos en el mejor de los casos como futbolistas o raperos, en el peor de los casos como traficantes pero nunca como el bailarín estrella o el director de una película” expresó Nadir en entrevista con medios locales.

“No soy un ejemplo, sino una excepción” ha dicho el también periodista independiente, quien  admitió haber mentido en los cuestionarios previos para poder inscribirse en el grupo de alpinistas que lo acompañarían en la excursión. Se había trazado una meta y no dejaría que nada ni nadie lo alejaran de su objetivo. Consiguió patrocinios para poder cubrir los gastos y finalmente se embarcó en la aventura.

Allá arriba, no sólo se enfrentó a los obstáculos de la montaña, también enfrentó el racismo. “Por parte de los alpinistas, sentí un desprecio real. Y todo ese desprecio que sufrí en Francia volvió a mi rostro. Es la furia lo que me hizo llegar a la cima” afirma Nadir, quien finalmente hizo historia el 25 de mayo de 2008 al llegar al punto más alto que existe sobre  este planeta.

Después de haber estado en el  “techo del mundo”, el francés de origen argelino continuó con su carrera de periodista independiente y defensor de la causa palestina. En el 2013 fue arrestado en Irak, acusado de tomar fotografías en un lugar prohibido. Las redes sociales y el pueblo francés en general ejercieron presión para que lo dejaran libre.

Es autor de cuatro libros en los que se encuentra “Un Tocard en el Techo del Mundo”, escrito en 2010 y que ha servido como base para el guión de la película original de Netflix “El Ascenso”.

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