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Código Político: La inercia de la violencia en Zacatecas

Redacción

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Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico Online

La pacífica y tranquila Zacatecas pareciera que ya no volverá, se ha perdido entre los gobiernos veleidosos, populacheros, desarraigados, narcisistas o inexpertos para enfrentar el arribo de nuevos fenómenos sociales y entre contagio de un país lleno de cementerios en muchas entidades federativas, a causa de la violencia.

El Zacatecas de hace casi 30 años no tiene nada que ver con el actual. En aquellos años de la década de los Ochentas, era muy criticable que el jefe de la entonces Policía Judicial, anduviera por la calle con la pistola fajada al cinto.

Los zacatecanos se incomodaban, se enfadaban, porque argumentaban “no es necesario andar así en Zacatecas, aquí somos muy tranquilos”.

Y en efecto, así era, sobre todo después de la legendaria Toma de Zacatecas, en donde se apilaban los cadáveres en las calles, en las carretas, luego de la batalla en la que Francisco Villa tomó la ciudad y le dio un giro histórico a la lucha armada en contra del traidor Victoriano Huerta.

Después Zacatecas viviría otra época violenta en algunos de sus municipios, cuando se dio el conflicto entre la Iglesia y el Estado, lo que el investigador Jean Meyer investigó con profundidad y que se conoce como La Cristiada.

En estos dos episodios dramáticos muchos zacatecanos dejaron sus casas, sus tierras, sus propiedades y salieron del estado. Se refugiaron en otras entidades y se adaptaron a otras sociedades huyendo de la persecución.

Pero hubo otro acontecimiento que devastó a la población, la epidemia del tifo que acabó con aproximadamente 30 mil zacatecanos entre 1916 y 1917, al quedar en la capital del estado solo unos 15 mil habitantes.

Zacatecas ha sido sacudida traumáticamente por distintos acontecimientos armados pero también por pandemias que han contribuido a su subdesarrollo, pues si a ello agregamos el fenómeno migratorio por la falta de condiciones para encontrar un empleo, nos explicamos en parte la situación que prevalece en un estado que aspira a incorporarse al desarrollo de la región.

Pero los fenómenos de violencia que hoy vivimos en la entidad son inéditos y tal parece que los gobernantes, responsables de proporcionar tranquilidad y protección a la sociedad gobernada, son incapaces de garantizarlas.

Están más preocupados por dos razones que son parte de la mentalidad de las nuevas generaciones políticas: escalar hacia otro puesto de representación popular o al gabinete presidencial y enriquecerse estúpidamente, a costa de la pobreza en la que siguen hundiendo al estado y a su imagen personal. Los gobernados no les importan.

En el estado ya es vida cotidiana la desaparición forzada no solamente de ciudadanos de a pié sino de policías municipales, custodios del Centro de Readaptación Social de Cieneguillas e incluso, de la propia directora de dicho centro, Fabiola Quiroz Zárate.

El 22 de agosto de 2012 un grupo armado integrado por ocho personas sacaron de su domicilio particular en Fresnillo, Zacatecas, a la entonces directora del Cereso, quien se encontraba con su sobrino, quien realizaba la función de escolta y una mujer que le acompañaba.

Nunca más se supo de ella ni de sus acompañantes. El 7 de diciembre de 2011 había sido nombrada directora del Cereso, en donde estuvo solo ocho meses. Había sido la primera mujer –y hasta el momento la última- que dirigía un penal en el estado. Tenía 43 años de edad.

La última acción que se hizo en su favor fue la declaración del entonces gobernador Miguel Alonso, quien al siguiente día señaló ante la prensa local que pediría a la Procuraduría General de la República (PGR) que atrajera el caso. Nunca más se supo de alguna otra acción, tampoco si la dependencia intervino en las investigaciones.

En el Cereso de Cieneguillas han ocurrido hechos que parecieran chuscos si no fueran preocupantes.

El jueves pasado se fugó un reo, originario de Mapimi, Durango, quien cortó con una segueta los barrotes de su celda, cargó con un bulto de cobijas y atravesó varias zonas del centro penitenciario para subirse a la barda perimetral con una altura de 20 metros y descolgarse para huir.

Nadie vio la introducción del artefacto y menos aún, escuchó el ruido de la sierra cuando partía los barrotes durante días y noches. Nadie lo vio cargar con las cobijas y atravesar los módulos de seguridad, el patio y trepar la barda perimetral para atorar la cobija y descolgarse para huir.

¿Quién lo cree?

En septiembre de 2016 Semáforo Delictivo dio a conocer que Zacatecas agregaba el mayor número de “semáforos rojos” en la acumulación global de delitos de alto impacto como homicidios, secuestro y violación sexual.

En diciembre de ese mismo año, fueron encontrados los cuerpos de cinco mujeres ejecutadas adentro de una camioneta Equinox en el municipio de Juan Aldama.

Un mes antes, en un restaurant de la carretera Calera-Fresnillo, cinco mujeres fueron baleadas. Cuatro murieron en el instante y una más en el hospital.

Las ejecuciones de mujeres han continuado. Este fin de semana se sumaron otras dos a la larga lista de féminas ultimadas de manera violenta.

El pasado 22 de marzo ante el gabinete formal y ampliado el gobernador Alejandro Tello Cristerna –“Me comprometí dar seguridad a los zacatecas y lo voy a cumplir”- presentó la Estrategia Estatal de Prevención Social a la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana, acto en el que se comprometió a dar una evaluación trimestral. No se ha cumplido.

El 14 de junio del año en curso el secretario de Seguridad Pública, general Froylán Carlos Cruz, presentó su renuncia al gobernador zacatecano –“buscando sobre todo el bien de Zacatecas, que es lo que me importa”-. Lo sustituyó en el cargo Ismael Camberos Hernández, con una larga trayectoria en la Policía Federal.

Hasta el momento, enero del presente año ha sido el más violento del que se tenga memoria. 75 homicidios dolosos fueron registrados durante este período pero el primer trimestre de este año, enmarcó un crecimiento importante en los hechos sangrientos de impacto.

Nada ni nadie ha podido frenar o al menos, atenuar la tendencia alcista de los asesinatos y ejecuciones en Zacatecas. Tampoco los delitos comunes han sido frenados por las policías preventivas que presentan una gran fragilidad en los 58 municipios del estado, en tanto que el autogobierno se fortalece en los centros de readaptación social.

El fenómeno de la violencia escala y si no se presenta una estrategia eficaz de contención, podría generar no solo inestabilidad social, sino un franco deterioro en la imagen del estado y de su gobierno.

Mientas tanto la inercia de la violencia anticipa cambios sustanciales en la convivencia social.

Al tiempo.

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Código Político

Código político: El triunfo de Morena en Zacatecas

Redacción

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Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico Online

El gobernador de Zacatecas Alejandro Tello Cristerna, quien arribará a su segundo informe de gobierno el 8 de septiembre, tendrá que hacer varios ajustes en su gabinete ante el nuevo escenario que se le presenta en el panorama nacional con Morena, en la geografía política zacatecana y en el congreso local.

Si el gobierno del estado hubiese estado en disputa electoral este año, el PRI habría perdido las elecciones por un margen no muy amplio, lo que debe ser tomado en cuenta en la prospectiva política del gobernador, quien de acuerdo al escenario actual, está en riesgo de entregar la administración a la oposición en el 2021.

De acuerdo a los resultados electorales habría que hacer un análisis matemático puesto que en las elecciones de 2016, la coalición “Zacatecas primero” que encabezaron el PRI, Verde y Panal en el estado, obtuvo la victoria con 259, 908 votos, el 38. 51% en tanto que David Monreal Ávila, postulado por Morena captó solo 189, 620 votos, el 28.10% en aquella no tan lejana ocasión.

En esta ocasión ninguno de los protagonistas electorales del 2016 disputaron una posición, pero fueron los responsables de la estrategia y conducción del proceso 2018 en el estado.

Veamos y contrastemos los resultados de las elecciones estatales 2018:

El Revolucionario Institucional recogió en estas elecciones 182,625 votos a su favor, en tanto que Morena logró 248,633. El tricolor, sin coaligarse, captó once mil sufragios menos que en 2016, mientras que Morena logró 59 mil votos más pero en coalición.

La votación actual también hay que contrastarla en el resultado electoral y la presencia en el congreso local, puesto que en las elecciones 2016 cuando Morena estaba impedido, por la ley electoral, formar coalición, solamente ganó uno de los 18 distritos electorales estatales, al triunfar Mónica Borrego Estrada en el primer distrito electoral, en tanto el tricolor que sí fue en coalición en aquellas elecciones, obtuvo 15 distritos en coalición con Nueva Alianza y el Verde. La coalición PRD-PAN solamente ganaría en dos distritos electorales.

En la integración de lo que será la LXIII legislatura zacatecana la composición es interesante, puesto que Morena no tendrá mayoría absoluta en el congreso debido a que solo 12 legisladores de 30 lo representarán. El PRI tendrá nueve diputados, Acción Nacional cuatro; PRD tres; el Verde uno y Nueva Alianza uno también.

Respecto a la derrama electoral los candidatos del PRI obtuvieron 189, 675 sufragios en tanto que los de Morena 203,647 votos. La diferencia entre uno y otro partido es de 13,972 votos. Acción Nacional captó 92,932 sufragios.

La participación ciudadana en las pasadas elecciones fue del 64.62 por ciento en el estado, la más alta de los últimos años en la historia de la democracia zacatecana, lo que contribuyó a fortalecer la percepción de que si los ciudadanos salen a votar el PRI pierde. Y así fue.

Sin embargo hay que tomar en cuenta que la percepción de gran derrota priista se dio por la pérdida de los municipios de Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo, donde Morena obtuvo contundentes victorias electorales, pero en la elección municipal en general tampoco obtuvo mayoría, ya que solamente ganó en coalición con el PT en diez de 58 ayuntamientos, mientras el Revolucionario Institucional obtuvo 18 presidencias sin coalición.

En la elección municipal los candidatos priistas obtuvieron 196, 584 votos, en tanto que Morena (sin coalición) captó 185, 900 sufragios, una diferencia de 10, 684 votos, ámbito electoral en el que se tendrá que hacer un replanteamiento no solo de estrategias sino de los procesos internos en la designación de candidaturas.

En este contexto a la coalición Zacatecas al Frente no le fue tan mal en la elección municipal, puesto que triunfó en 19 ayuntamientos; Nueva Alianza en cinco; el Verde en cuatro; Partido del Trabajo en uno y Partido Paz para Desarrollar Zacatecas en uno también, aunque perdió el registro por no haber obtenido el 3% de votación estatal.

La victoria electoral de Morena se magnifica también por el amplio triunfo electoral federal. Ganó tres distritos de cuatro y las dos senadurías, lo que potencio el efectoTsunami que generó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.

Empero en el 2021 si bien es cierto prevalecerá un gran riesgo para que el PRI refrende la gubernatura, hay que tomar en cuenta que en ese no tan lejano proceso electoral, López Obrador ya no será candidato y los alcaldes, diputados y senadores, además del gobernador Alejandro Tello, entrarán en una ruta de desgaste natural por ejercicio natural del poder

Aunado a lo anterior los partidos políticos deberán cuidar sus procesos internos de selección de candidatos, y lo más importante, sus gobernantes y representantes populares deberán dar resultados acordes a la expectativa ciudadana, combinado con un buen trabajo mediático y de comunicación directa con los gobernados.

Si bien es cierto que en política no hay nada escrito, la prospectiva desfavorable para el PRI en este momento, tiene condiciones para remontar la preferencia electoral debido a los números duros que obtuvo del proceso electoral 2018 que, como puede apreciarse, no son tan holgados.

Mientras tanto el gobernador Alejandro Tello Cristerna además cuidar su relación con el presidente en funciones a partir del 1 de diciembre, que como lo ha dicho será de respeto e institucional.

Tendrá que gobernar con un partido de oposición, Morena, y buscar los equilibrios que le permitan transitar a su administración sin confrontaciones y con buenos resultados para remontar el marcador.

¿Podrá lograrlo? ¿Hará los ajustes necesarios en su gabinete y en su gobierno?

Al tiempo.

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Código Político

Código Político: El agotamiento multipartidista

Redacción

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Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico Online

Los partidos políticos entrarán en una recta de transformación en los próximos meses luego de la consolidación y oficialización de las cifras de captación electoral, lo que significaría una suerte de desaparición de algunos y de transformación en la marginalidad de otros.

El resultado electoral que favoreció al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) bajo la batuta de Andrés Manuel López Obrador, pegó en el centro de los partidos políticos que tendrán poco tiempo para iniciar la publicación de sus convocatorias para la renovación de sus dirigencias.

Sin embargo otros, luego de conocer la consolidación de los resultados electorales del domingo pasado, iniciarán los trámites administrativos y políticos de su desaparición del escenario electoral.

Una de las grandes sorpresas que pondría en riesgo la desaparición del Partido de la Revolución Democrática, fue su baja captación de votos en la elección presidencial.

El PRD nació el cinco de mayo de 1989 como una fusión de partidos y organizaciones sociales de izquierda como el Partido Mexicano Socialista de México (PMS); el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT); el Partido Socialista Unificado de México (PSUM); el Partido Popular Revolucionario (PPR); el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP); Unión de Izquierda Comunista (UIC); y una fracción que se desprendió del Partido Socialista Unificado de México (PST).

Todas estas expresiones político sociales se fusionaron con los ex dirigentes del PRI encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Enrique González Pedrero y otros, que se habían desprendido del sistema autoritario partidista en demanda de democratización en sus procesos de selección de candidatos, para conformar la corriente crítica priista.

Habría que recordar que en 1988 el Frente Democrático Nacional que encabezaba el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, había encabezado un gran movimiento nacional que logró aceptación electoral en las elecciones que fueron consideradas como un gran fraude que llevó a Carlos Salinas de Gortari a la presidencia.

El final del PRD empezó a escribirse cuando la corriente de los llamados “Chuchos” se apoderó de la dirigencia y empezaron las negociaciones con Luis Videgaray Verdad para firmar elPacto por México al lado del PRI y de Acción Nacional, para iniciar el proceso de aprobación en el congreso de las llamadas reformas estructurales.

Paralelamente Andrés Manuel López Obrador pondría los clavos al ataúd perredista al escindirse de este partido e iniciar una ruta de coalición con el Partido del Trabajo, lo que finalmente lo conduciría a la formación de Morena, su propio partido.

La historia y el recorrido de lucha electorales del PRD dieron un vuelco brusco que lo colocan en riesgo de perder su registro, al obtener 2.8 % de los votos nacionales, uno de los resultados más bajos de su historia.

Empero gracias a la captación electoral de 5.29% por diputaciones, logra salvar el registro. En la votación por senadurías obtuvo 5.3% de las preferencias electorales equivalente a dos millones de votos.

El partido Nueva Alianza (Panal) obtuvo una votación muy baja en la elección presidencial con solo el 1.8% y el Partido Encuentro Social (PES) 2.68 por ciento, lo que los coloca en la posibilidad de perder el registro.

El Partido Verde Ecologista de México captó 1.77% y Movimiento Ciudadano 1.76% en la elección presidencial, lo que los coloca también en la posibilidad de la pérdida del registro, de acuerdo al artículo 94 de la Ley General de Partidos.

El Partido Verde Ecologista de México es también uno de los partidos más afectados por la baja captación electoral presidencial, lo que coloca a su actual dirigente, el zacatecano Carlos Puente Salas, en una de las derrotas electorales más estrepitosas, lo que le acarreará un costo político en sus intenciones de contender por la gubernatura en su natal Zacatecas.

Fundado en 1986, en el año 2000 el Verde negoció políticamente con Acción Nacional para formar la denominada Alianza por el Cambio que llevó a la presidencia a Vicente Fox Quezada, pero en el 2003 inició sus alianzas con el Revolucionario Institucional, la cual atraviesa por su peor momento, pero ya se observan algunos coqueteos con Morena, en especial del grupo Salinas.

Las elecciones presidenciales del 2018 en las que Morena arrasó electoralmente a sus adversarios traerá una serie de reacomodos en las dirigencias de los partidos, hoy divididos como es el caso de Acción Nacional y el Sol Azteca.

En el PAN Ricardo Anaya logró uno de los cismas políticos más importantes en la historia de la designación de un candidato presidencial. La lucha por el control en la dirigencia panista ya empezó entre las distintas corrientes albizules.

Mientras tanto el PRD se ubica entre la extinción y la marginalidad política, puesto que la mazorca se irá desgranando progresivamente, ya que los viejos fundadores y los advenedizos se irán formando para incorporarse a Morena, quien captará a toda esa expresión de una izquierda cada vez más desdibujada por una búsqueda del poder que antepone los principios y la dignidad política.

El escenario que hoy se vive es parte del agotamiento del multipartidismo mexicano.

Al tiempo.

 

 

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Código Político

Código Político: ¿Cómo llamar a estas elecciones?

Redacción

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Por Juan Gómez
Director general de Pórtico Online

Precedidas por un escenario preocupante debido a los altos índices de violencia en el país y por una ola de asesinatos políticos, las elecciones presidenciales serán recordadas por varios motivos, pero sobre todo, por la gran expectativa que generaron entre la población y en las redes sociales, que jugaron un papel preponderante.

Algo similar sucedió en el año 2000 cuando la población mexicana generó una gran expectativa, por el cambio que demandó para que el PRI saliera de Los Pinos y terminara esa hegemonía que para muchos fue considerada como una dictadura de partido.

Vicente Fox logró capitalizar esos vientos de cambio en la democracia, que apareció como un ventarrón en las urnas que logró la alternancia en la presidencia de la república, aunque después, al paso de los años, volcó en una gran decepción interminable.

En este proceso electoral las redes sociales jugaron un papel predominante y aparecieron los recursos tecnológicos que fueron puestos al servicio de las estrategias de los contendientes, para orientar el voto o para confundir al electorado.

La aparición de Verificado, en el que participaron varias empresas de comunicación, inhibió en cierta forma la proliferación de noticias falsas en las redes sociales, pero además fue un recurso para evidenciar la veracidad de algunas de las respuestas de los candidatos presidenciales durante los tres debates que organizó el Instituto Nacional Electoral (INE).

Algo que también se observó fue la retransmisión que hizo la televisión abierta de las noticias o memes que estimaron de mayor impacto o interesantes, lo que sin duda fortaleció la influencia de las redes sociales.

De hecho muchos candidatos utilizaron la producción de videos en redes sociales para promover sus campañas, los cuales alcanzaron miles algunos y millones otros, de vistas o reproducciones, lo que constituyó un instrumento eficaz cuando fue bien utilizado, lo que debe ser analizado con calma.

Algunos videos fueron didácticos para explicar algunas informaciones o denuncias en contra, en tanto que otros fueron producidos para posicionar a candidatos. Algunos fueron hechos por empresas profesionales y otros de forma casera, con una pobre producción y falta de ingenio.

En este contexto hubo dos redes sociales que jugaron un papel distinto desde el punto de vista informativo: Instagram y WhatsApp, fueron los nuevos instrumentos que jugaron un rol importante desde el punto de vista de la segmentación de los mensajes, puesto que la primera estuvo enfocada más hacia los jóvenes y la segunda hacia la población madura, aunque también los jóvenes la utilizaron para comunicar mensajes o comentarios.

El caso de WhatsApp es muy interesante porque es una red social personalizada, en la que la creación de grupos genera una sinergia directa y mayor penetración de sus mensajes que se emiten y por lo tanto, las informaciones registran una gran credibilidad y penetración.

 ¿Qué aprendimos de esta elección?

Esta pregunta me la hizo un querido amigo periodistas y la verdad me hizo reflexionar un poco más allá de las tendencias electorales, de las encuestas tan manipuladas, de las cúpulas partidistas metalizadas y pragmáticas; más allá de las tecnologías y de las redes sociales, porque es donde debemos centrar nuestra reflexión.

Ignoro qué aprendizaje le dejó esta elección a quien pudiera leer estas líneas, pero a mi me dejó una profunda preocupación: los mexicanos votamos con los sentidos pero no con la razón.

En esta ocasión muchos coincidimos, los mexicanos estamos enojados con el partido que gobierna en la actualidad por todo lo que ya se ha dicho y publicado, por la corrupción, la insultante y lastimosa impunidad, la ineficacia, etcétera y por eso, se vota en contra del PRI y de su candidato.

Pero los mexicanos, está claro hasta este momento, votan con los sentidos, con las emociones y no con la razón. El voto razonado no existe en esta elección presidencial, lo que sin duda acarreará costos en diversos ámbitos de la política, de la administración y de la res pública.

Tampoco vota de manera informada o crítica, sino por simpatías, antipatías, gustos; afectos o miedo. Son emociones, sensaciones, pero no vota por la razón o la información a la que tiene acceso.

Con eso me quedo, a final de cuentas también lo mío es emocional, porque lamento que no podamos crecer como sociedad. Mientras sigamos votando de esta manera, seguirán apareciendo los redentores, los guapos y las bonitas, pero no los hombres de Estado capaces de conducir al gobierno, sea federal o estatal, hacia mejores niveles.

Seguiremos perdonando y odiando, pero no avanzado.

Con eso me quedo.

¿Cómo llamarle a estas elecciones?

Yo les llamaría las elecciones de la rabia.

Al tiempo.

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