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Espacio de opinión

Secretos o engaños

Redacción

Publicado

en

Por: Juan Carlos Girón Enriquez.1

No cabe duda que no sabemos si premiar al gobierno por creativo o recriminarles su irresponsabilidad. Lo que si es cierto es que, lamentablemente, poco o mucho pasará con la recientemente publicada nómina secreta.

Aunque se enojen o se hagan los desentendidos, finalmente, toda la clase política se sigue sirviendo con la cuchara grande cuando de servir al pueblo se trata, muy a pesar de los sistemas anticorrupción, contralorías internas, auditorías o institutos de acceso a la información.

Muy reprochable resulta el haber, por un lado, aprobado una ley de salarios máximos para la administración pública y, por otro lado, tener una nómina secreta de bonificaciones.

Dar la imagen pública de austeridad para ganar la aceptación de la población, cuando por debajo del agua se autoriza un gasto no fiscalizado de sueldos y compensaciones a los funcionarios públicos por productividad y desempeño, a pesar de la gran cantidad de quejas que hay en todas las dependencias por el mal desempeño y la poca productividad de los servidores públicos.

Varias cuestiones vienen a la mente: primero ¿quién autoriza esa nómina? es decir, el gobernador en turno con aval del Secretario de Finanzas, pero no debemos olvidar que esos recursos tienen que ser aprobados por el congreso del estado en el Presupuesto de Egresos local, lo que significa que no solo es responsabilidad del Ejecutivo, sino también del Legislativo.

Segundo, la obscuridad o la secrecía con la que se maneja. Si tan seguros están, como dice la comisionada presidenta del IZAI, que no tiene nada de malo que se otorguen bonos de productividad y desempeño, entonces por qué dieron tantas vueltas para entregar la información, por qué no entregarla sin necesidad de presentar tantos recursos, o entregarla como debe de ser, en hojas membretadas, de manera clara que no deje lugar a duda de que el trabajo que se está haciendo para administrar los recursos es eficiente y ordenado por parte del Poder Ejecutivo; porque, seamos honestos, si recibimos información de manera tan desordenada y poco formal es el reflejo de la manera en la que se están administrando los recursos.

Tercero ¿Cómo es que se hizo la evaluación de los acreedores a esos estímulos de productividad y desempeño? ¿Quién dijo quiénes y cuánto deberían recibir de compensación? ¿Cuál es el criterio que deben cumplir los funcionarios para recibir tal o cual cantidad?

Porque si le preguntamos a la población sí esas personas en la “nómina secreta” se merecen esos estímulos por su eficiente trabajo, se, sin temor a equivocarme, que muchos de ellos no habrían recibido un solo peso. La productividad y desempeño se medirá entonces en beneficio de los intereses de la clase gobernante, porque queda claro que no es en beneficio de la ciudadanía.

Finalmente, no es la primera vez que la titular de un organismo autónomo defiende los ingresos exorbitantes que reciben tanto en el gobierno como los titulares de dichos organismos autónomos; reconoceríamos su eficiencia si esos organismos se encargaran de cumplir con las obligaciones que les corresponden, en lugar de estar justificando las acciones reprochables del gobierno, pero no podemos olvidar que tanto la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos como la comisionada presidenta del IZAI, son ex funcionarias del poder ejecutivo y que no gozan de plena autonomía, lo que atenta contra la naturaleza de los órganos que ahora dirigen.

Ante ese escenario, no queda mas que concientizar a la ciudadanía de que la única forma de que las cosas cambien es tomar las riendas del asunto, participar, exigir y denunciar todos los actos de corrupción de los que tengamos conocimiento, para que toda la población se de cuenta de que muchos de los que reciben bonos de productividad y eficiencia ni son productivos ni son eficientes para la sociedad.

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Espacio de opinión

Por la UAZ

Redacción

Publicado

en

Por: Juan Carlos Girón Enriquez[1]

Mucho se sigue hablando de la Universidad, de su crisis y de sus problemas, y las culpas van de un lado a otro, todos en mayor o menor medida somos responsables, pero las autoridades y los líderes sindicales son los que mayor responsabilidad tienen en este entramado de problemas, porque de ellos depende la toma de decisiones.

Se habla de la sobre contratación, de los aviadores, de los que cobran sin trabajar, de los que no se quieren jubilar a pesar de haber vendido prestaciones, todos esos supuestos requerían del aval sindical y de la autoridad, así que ahí tienen a sus responsables.

Ahora los estímulos, sobre los cuales es pertinente hacer algunas aclaraciones.

a)    Son recursos etiquetados, no forman parte del presupuesto ordinario

b)    El docente realiza actividades extra con la intención de acceder para ser evaluado en el Programa de Estímulos, y someter su trabajo a la evaluación para lograr un nivel, del cual dependerá la cantidad de recursos que obtenga.

c)    El trabajo que realiza el docente para poder entrar al programa es de un año, incluye tutorías, publicaciones, asistencia y participación en diplomados, congresos, conferencias, asesorías de tesis, participación en exámenes profesionales y de grado, asesorar alumnos para participar en concursos estatales, nacionales e internacionales, participar en reuniones de academia, actualización de planes y programas de estudio, entre otras muchas cosas; lo que significa que el dinero que se adeuda es trabajo que ya se realizó en el año 2016.

d)    El programa federal del que se desprenden esos recursos, en sus reglas de operación establece que son recursos que no se deben desviar, por lo que si se utilizan con otra finalidad la autoridad universitaria deberá restituirlo, pagar una multa y no volverá a recibir dicho recurso.

En ese orden de ideas, no se trata de un grupo de maestros, tampoco se trata de no trabajar, el verdadero fondo del asunto esta en que nuestras autoridades universitarias no ponen en riesgo solo el recurso del año pasado, sino que la Universidad Autónoma de Zacatecas corre el riesgo, gracias a la mala administración de la autoridad, de no volver a recibir esos recursos.

Los líderes sindicales se cansan de decir que ellos no son responsables, el rector afirma que es una crisis heredada. Él fue líder sindical, avaló la contratación excesiva de personal. Los dos sindicatos que coexisten en la UAZ tienen el mismo problema de sobrecontratación, ninguno de los líderes se hace responsable, las autoridades menos porque perfectamente saben la parte que les corresponde en esta crisis por la que se atraviesa.

Si lo analizamos a profundidad, el programa de Estímulos beneficia directamente a los maestros si, pero indirectamente a las universidades y a los alumnos, porque el maestro tiene un incentivo para trabajar, para mejorar en su trabajo, para vincular su actividad docente en beneficio de los indicadores que requiere la Universidad pero que mejora considerablemente el proceso de enseñanza aprendizaje de los alumnos, finalmente es en beneficio de la comunidad universitaria, no es a título personal, tenemos, como docentes, un objetivo mayor.

Los jóvenes no deben tomar partido y menos en contra de sus docentes, porque las autoridades quieren que el alumnado se confronte con sus maestros por haber parado actividades, lo que hacen hoy los docentes, mañana será en beneficio de los estudiantes y de la sociedad en general, eso ténganlo por seguro.

[1] Docente Investigador de la Unidad Académica de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas. e-mail: giron705@hotmail.com

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Resiliencia o el arte de caer y levantarse con gracia

Redacción

Publicado

en

Por Fátima Ivette Gómez Vargas

Todos los días nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestra capacidad de respuesta. Desde el cómo enfrentar el tráfico en las mañanas hasta la pérdida de un ser querido. Todas las personas, no importando nuestra edad, sexo o situación, nos vemos obligados a enfrentar obstáculos, problemas y situaciones que pueden o no estar bajo nuestro control.

Si bien es cierto que hay días en que parece que la nube negra y tormentosa es reacia a soltarnos y hasta parece que hay rachas en donde no vemos la luz al final del camino, también es cierto que es justo aquí cuando enfrentamos (consientes o no)  la decisión más difícil de tomar: ¿Cómo afrontar los sinsabores de la vida? ¿Qué actitud debo tomar ante una adversidad?

Y aquí es cuando aparecen dos tipos de personas: las que se victimizan y van echando culpas a diestra y siniestra; que si la economía, que si la vida, que si mi horrible niñez. Siempre habrá “algo” externo en que o quien depositar la respuesta a nuestros problemas. Por el otro lado, distinguimos a las personas que, sin bien, no están exentos de padecer obstáculos, pareciera que sacan del sombrero mágico, la solución, la sonrisa, la fuerza para seguir.

No, no es magia, se llama resiliencia y es un término Psicológico acuñado hace muy poco que viene del latín  resilio «volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar» y es perfecto para describir su significado: es la capacidad de las personas para dar un salto a esa piedrita, sufrimiento o pérdida.

Es cierto que, algunas personas se les da ser resilientes con mayor natularidad; sin embargo, también es cierto que no es una capacidad sino un proceso que como tal, puede desarrollarse a base de voluntad. Aquí describo 5 hábitos que me parecieron básicos para empezar a ejercitar el músculo “resiliente”:

Asume las dificultades como una oportunidad para aprender.- No siempre es fácil verle la lección o el aprendizaje a las cosas que pasan, sobre todo si son cosas que no esperabas. Vamos dando por hecho nuestra vida que se nos olvida que en cualquier instante nos pueden cambiar la jugada. Sin embargo, lo ideal es darle un giro a la perspectiva y mirar desde otro ángulo. A veces es necesario salir de la foto para apreciar el paisaje completo.

Practica el mindfulness o conciencia plena.- Es tener presente lo que hoy tengo y lo que no tengo. Saber distinguir que el pasado ya se fue, el futuro es incierto y el presente es lo que verdaderamente vivo. Aprender a disfrutar lo que hay nos ayuda a estar mucho más tranquilos pues evitamos la ansiedad de lo que fue y lo que será.

No intentan controlar las situaciones.- ¡Libérate de esa carga!  Mil cosas van a pasar en tu día y que crees, tú no tienes el control. Suelta, deja fluir y no te aferres a las cosas, mucho menos a las personas. Enfócate en ver cómo irás sorteando cada una de ellas en lugar de querer evadirlas a toda costa. Recuerda que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.

Afrontan la adversidad con humor.- Decimos mucho esta frase “No sé si reír o llorar”. Siempre elige reír y sobre todo reírse de uno mismo trae consigo un mayor beneficio. La risa alimenta el alma y nos hace más llevaderos los problemas. Ello no significa que no demos importancia a las cosas, sino que podemos suavizar un poco una situación liberando la tensión del momento.

Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social.- Nunca estarás solo, aún en los mayores desastres las personas estamos programadas para ayudar. Sé capaz de pedir esa ayuda y sobre todo la de carácter profesional. Procura pertenecer a círculos sociales (vecinos, amigos, familia, compañeros de trabajo, etc) serán ellos tu apoyo y fortaleza cuando sientas que no puedes cargar tu solo tus problemas.

Por último, recuerda que las cosas no te suceden a ti, sino para ti; que lo malo pasa y pasa también; que nadie es inmune a los problemas, pero es una decisión personal el cómo vivirlos. Siempre habrá dos opciones y eres libre de elegir.

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Fake news: el lado oscuro de las redes sociales

Redacción

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en

Por Fátima Ivette Gömez Vargas

En las últimas semanas hemos sido testigos de la mayor concentración de hechos noticiosos a nivel nacional que yo por lo menos, pueda recordar. Han sido semanas complicadas, cargadas de sucesos climáticos, sismos y mucha política. Indudablemente, todos estos acontecimientos de interés público han tenido un protagonista en común: El uso de las redes sociales como canal de difusión de información.

Hay quienes aún se niegan a creer en su influencia, sin embargo, la gran lección de estas semanas sin duda fue el reconocer dos cosas: querámoslo o no, son el medio de comunicación (o el medio de propagación de información) con mayor crecimiento en divulgación y penetración de la información.

Y por otra parte, que este crecimiento dejó en claro que no existe una regulación, ley o receta concreta para poder detectar la información falsa y sobre todo, combatirlas. Al ser un medio abierto, cualquiera (por muy peligroso que pueda llegar a ser) puede divulgar imágenes, videos y publicaciones antiguas, sacadas de contexto o simplemente inventadas.

Entre las iniciativas para poder controlar y regular este tema destaca la de Facebook quien se encuentra en fase de prueba para agregar un botón a las noticias compartidas por esta red que desplegará una información acerca del sitio que la está difundiendo. Además, Facebook utiliza Inteligencia artificial y algoritmos para detectar y eliminar títulos sensacionalistas y verificar contenido.

Mientras los gigantes de las redes siguen avanzando en eliminar este “cáncer” como muchos lo llaman, estas son algunas cosas que podemos hacer para detectar y parar la divulgación en nuestras propias redes:

Títulos alarmantes, sensacionalistas y apocalípticos, lo más probable es que, además de falsos sean “bots” que lo único que hacen es sacar un beneficio económico por el número de vistas recibidas y compartidas.

Comprueba la fuente de información: Sí, hasta los medios tradicionales ha sido engañados pero siguen siendo la fuente más confiable para verificar si algo realmente está sucediendo. Es importante buscar en no menos de cinco medios tradicionales para corroborar.

Si detectas o sospechas de una FAKE NEWS no la compartas! Acaba ahí la cadena y no seas parte de la desinformación. Hay otras maneras de pasar el rato.

Por último, el mayor número de información falsa surge cuando ocurren desgracias y otros eventos de interés público. Todos queremos saber qué está pasando, dónde y cómo. Todos queremos ser parte de la conversación y no quedarnos fuera de la película. Estamos programados para creer y asumimos que lo que está publicado pasó por algún filtro o simplemente debe ser cierto. Sin embargo, la lección más importante de estas semanas es que las personas tenemos el poder en nuestras manos (literal) y tener poder siempre conlleva una gran responsabilidad.

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