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Código Político: La ruta del general

 

Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico Online

¿Hacia dónde apunta la ruta, el camino del general brigadier Froylán Carlos Cruz, secretario de Seguridad Pública del gobierno de Zacatecas, luego de dos peticiones de renuncia a su cargo?

El general brigadier Froylán Carlos Cruz llegó a Zacatecas bajo la recomendación de la Secretaría de la Defensa Nacional, proveniente de Asunción Nochixtlán, Oaxaca, rodeado de una estela de escándalo por los funestos acontecimientos que tuvieron como saldo ocho muertos en el enfrentamiento entre policías estatales y federales contra miembros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en su tierra natal, donde se desempeñaba como Comisionado de la Policía Estatal oaxaqueña.

A partir de su llegada a Zacatecas y desde los primeros minutos del pasado 12 de septiembre del 2016 para encabezar la Secretaría de Seguridad Pública, el general ha estado bajo la mirada y los cuestionamientos de la CNTE y de la opinión pública en el estado.

Asumir la responsabilidad de la seguridad pública en Zacatecas no es una tarea fácil, debido al crecimiento exponencial de la violencia en el estado. De acuerdo a la cifra oficial de muertes dolosas en el estado, del 1 de enero al 7 de abril se registraron 173 víctimas, la mayoría son ejecuciones del crimen organizado.

En sus primeras declaraciones a la prensa zacatecana el recién nombrado secretario de Seguridad Pública, señaló que en el estado no había mucha inseguridad y que se esperaba que esa tendencia se mantuviera.

De esa manera el funcionario público trataba de enviar un mensaje de tranquilidad a la sociedad zacatecana, pero los hechos mostraban lo contrario, por lo que su afirmación fue considerada como un intento de minimizar la violencia que se vive en el estado y que mantiene un comportamiento creciente.

Tan solo en el mes de enero del presente año se registraron 75 homicidios dolosos, lo que convirtió a ese mes como el más violento del que se tenga memoria, en una entidad que se caracterizó por muchos años por su tranquilidad.

Uno de los acontecimientos de mayor impacto que se han vivido en el estado fue el enfrentamiento entre bandas de la delincuencia organizada en Nochistlán, Zacatecas, en donde los videos publicados en redes sociales mostraron la capacidad de fuego de los protagonistas.

De acuerdo a la versión oficial se percutieron 1,500 cartuchos útiles, pero los lugareños estiman que la refriega fue mayor y que duró más de media hora.

Pese al terror sembrado entre los habitantes la noche del martes 18 de abril del año en curso y a lo prolongado del fuerte enfrentamiento, las corporaciones policiacas estatales al mando de la Secretaría de Seguridad Pública no se presentaron en el lugar de los hechos para auxiliar y proteger a la población.

La inacción de la Policía Estatal desató fuertes cuestionamientos en contra del general Froylán Carlos Cruz, incluida la autocrítica del propio gobernador Alejandro Tello Cristerna, quien admitió ante la prensa local que no se había reaccionado a tiempo para apoyar a la población.

De hecho el miércoles 19 de abril el mandatario estatal fue entrevistado por los medios de comunicación y se mostró desinformado sobre los acontecimientos de la noche anterior. Justificó que esa tarde se reuniría con la Junta de Coordinación en Materia de Seguridad y que revisarían “por qué no dimos una respuesta inmediata”.

Tello Cristerna mencionó que “a final de cuentas tenemos que tener una respuesta inmediata, pronta a la ciudadanía y ahí estamos fallando”.

El tres de mayo pasado el secretario de Seguridad Pública del gobierno estatal compareció ante los diputados. Su llegada estaba llena de una gran expectativa por el fantasma de los 283 homicidios que el diputado perredista Santiago Domínguez Luna había contabilizado hasta ese momento, y al incremento de los feminicidios en el estado.

El pronóstico se cumplió, los diputados Luis Medina (Morena); Geovanna Bañuelos de la Torre (PT); Lorena Oropeza (PAN) y el propio Domínguez Luna le pidieron su renuncia al funcionario, debido a que no ha podido contener los índices de violencia y crímenes en Zacatecas.

El militar se defendió. Ya esperaba ese tipo de cuestionamientos y se había preparado con algunos datos. Señaló en aquella comparecencia lo siguiente:

“Sí me dicen que las decenas de jóvenes que tienen adicciones con mi renuncia dejarán sus adicciones, yo renuncio”.

“Sí al dejar el cargo (secretario de Seguridad Pública) los grupos delictivos dejarán el estado, yo renuncio”.

Su argumento fue el siguiente: “con una renuncia no se resuelve el problema, pues el problema social es una descomposición del tejido”.

Los legisladores de oposición callaron.

Con tristeza no escuché propuestas –le dijo a los legisladores- ¿qué mensaje le vamos a dar a la ciudadanía?.

Proporcionó datos reveladores sobre la cuantificación policíaca en el estado: enfatizó que Zacatecas debería tener más de 4,400 elementos y que el estado solo cuenta con la mitad, 892 efectivos de la policía estatal; 221 agentes de tránsito; y 1,314 preventivos en los 58 municipios. Una cruda realidad.

Sin embargo el viernes pasado una centena de elementos de la Policía Estatal pidió la renuncia del secretario de Seguridad Pública. Realizaron un paro de labores a las 8 de la mañana, bloquearon el acceso principal a la dependencia y denunciaron ante los medios de comunicación malos tratos, falta de equipo, estrategia y capacitación en la corporación.

Específicamente mencionaron que el funcionario “no está haciendo absolutamente nada contra la delincuencia organizada; pedimos que desde el día de hoy se retire al señor. No nos vamos a mover de aquí, no vamos a ceder hasta que el señor se retire”.

Pese a la advertencia mencionada se estableció una mesa de negociación en la Secretaría General de Gobierno que encabezó la titular, Fabiola Gilda Torres, y horas más tarde los elementos de la corporación volvían a sus actividades.

En entrevista con los medios de comunicación el general secretario Froylán Carlos Cruz volvía a replicar que no renunciaría.

Los manifestantes, dijo, no son la corporación. La Policía Estatal opera con normalidad.

“¿Por qué, nada más pregunto, por qué voy a renunciar?”, preguntó a la prensa local.

Los elementos inconformes con la llegada de un  militar a la SSP demandan que un civil encabece a la dependencia, en tanto que el gobernador Alejandro Tello Cristerna, refrendó su apoyo a la permanencia del oaxaqueño a cargo de la seguridad pública en el estado.

¿Hacia dónde apunta la ruta y permanencia del general Froylán Carlos Cruz en la Secretaría de Seguridad Pública del estado?

Al tiempo.

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